La riqueza natural de la cuenca del río Oka y su agradable microclima han favorecido una ocupación continua del valle desde la Prehistoria. URDAIBAI posee una gran profusión y variedad de valores histórico-arqueológicos definidos legalmente en algunos casos como áreas de especial protección. Sin embargo, la mayor parte de estos valores patrimoniales no se encuentran en una situación apta para ser divulgados por su falta de protección. Los yacimientos arqueológicos constituyen espacios sumamente frágiles y su difusión debe gestionarse según sus garantías de protección y, en algunos casos, con la ayuda de guías especializados.
La Prehistoria de URDAIBAI
Las primeras ocupaciones del territorio de URDAIBAI corresponden al Paleolítico Superior (30.000-8.000 a. C.). El hábitat preferido por estos grupos humanos son las cuevas. Su economía se basa en la caza y la recolección, emigrando a otros territorios en función de la disponibilidad de recursos alimenticios. Las manifestaciones artísticas de esta época reflejan un código de creencias e ideas de gran complejidad.
Durante el Epipaleolítico-Mesolítico (8.000-4.000 a. C.) mejoran las condiciones bioclimáticas y el poblamiento humano se estabiliza en la cuenca de URDAIBAI. El modelo de organización del territorio se basa en la explotación intensiva de todos los recursos que ofrece el valle: caza, pesca, recolección de moluscos y productos vegetales, etc. A partir del Neolítico (4.000 a. C.), el territorio de URDAIBAI experimenta un proceso de transformación del paisaje ligado al desarrollo de la ganadería y de la agricultura