Cada vez es más preocupante el ruido a que está sometida la población sobre todo en el medio urbano y cada vez también la población está más sensibilizada en cuanto a las molestias que le causa el ruido. Esto está dando lugar a que el ruido se considere como uno de los factores más importantes de la disminución ó alteración de la calidad de vida. El problema del ruido no es algo nuevo y sin embargo el tratamiento que se le daba era el de un subproducto accidental de la actividad humana que en ocasiones podía ser perjudicial ó molesto.
Hoy en día el ruido ha pasado a considerarse como uno de los contaminantes ambientales que debe tenerse en cuenta en toda planificación que contemple la salud, el bienestar y la calidad de vida como uno de los objetivos a conseguir simultáneamente con el desarrollo económico y social.
En la vida cotidiana estamos expuestos a ruidos de diferentes procedencias y con características diferenciadas, muchos de los cuales por su intensidad pueden calificarse de excesivos y que afectan al individuo tanto fisiológica como psicológicamente.
En los últimos años el ruido se ha extendido en el tiempo (circulación nocturna, fines de semana, vacaciones) y en el espacio (zonas rurales y zonas residenciales de las grandes ciudades). La extensión del ruido se debe en gran parte al aumento del tráfico rodado y del aéreo y al incremento de la densidad de población.