UNOS TANTO Y OTROS TAN POCO. Hace unos años, el fotógrafo Peter Menzel decidió viajar por el mundo y fotografiar a 30 familias de 24 países de todo el mundo. La idea era fotografiar a las familias junto a la comida que consumirían durante una semana, además de tomar nota del gasto por cada una de las familias. A la vuelta del viaje publicó sus fotografías en un libro: Hungry Planet: What The World Eats (www.amazon.co.uk). La verdad es que el resultado es sorprendente y, las diferencias entre un país y otro, son evidentes.
Estas dos fotografías son sólo un ejemplo. En una de ellas podemos observar a una familia Alemana con cuatro miembros. No les falta de nada, es más, podrían pasar con mucho menos. Esa es la realidad que encontramos en la mayoría de las familias de los países desarrollados. En concreto, esta familia tiene un presupuesto en comida de 317 euros semanales.
En el otro lado de la moneda tenemos el ejemplo de una familia de Ecuador, compuesta por el padre, la madre y siete niños y niñas. El presupuesto semanal no pasa de los 20 euros. Bananas, verduras y cereales son la base de la dieta de esta familia.
No hace falta ser un lince para comprender lo mal repartido que está el mundo. El trabajo de Peter Menzel refleja a las mil maravillas el paradigma de la cruel realidad de este planeta.