Para el mantenimiento de un buen estado ecológico del elemento agua y de los hábitats y ecosistemas que sustenta se requieren unos caudales fluyentes mínimos y regulares (caudales ecológicos).
Los principales impactos derivados de un régimen de caudales irregulares y/o insuficientes se producen obviamente aguas abajo de las presas, como consecuencia de los conflictos que se producen entre los intereses de explotación de dichas infraestructuras y los intereses ecológicos.
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