|
Para realizar las valoraciones sobre los datos obtenidos en ibaialde es importante conocer las características generales de los tramos estudiados ya que, como se verá a continuación, éstas varían sustancialmente desde el nacimiento a la desembocadura del río.
En las montañas el terreno es abrupto, con mucha pendiente, y las aguas, frías, bajan turbulentas y a gran velocidad. La fuerte erosión forma riberas escarpadas. Es el curso alto del río, zona poco humanizada que, generalmente, conserva su vegetación natural.

Más adelante la pendiente y la velocidad del río disminuyen, al igual que el poder erosivo del agua. En este curso medio el cauce se ensancha y la cobertura vegetal es menor, lo cual favorece el aumento de temperatura en el agua.

Cercano a la desembocadura el río tiene una inclinación pequeña y su cauce es muy ancho. La velocidad es mínima y favorece la sedimentación de las partículas que arrastra la corriente. Es el curso bajo del río, con cobertura vegetal escasa y donde el impacto humano es mayor.

|